Telikitas

Kúrus tenía la piel gris y arrugada. En su cara grandes ojeras como toda su especie que caían como pliegues de piel por debajo de sus ojos.

Tenía un aspecto solemne. Siempre se paraba erguido y tenía una mirada altiva.

Estaba a cargo de una gran vastedad de granjas de las simulaciones que su especie creaba.

Durante su juventud, su plenitud, participó de grandes descubrimientos que llevaron a sus simulaciones a ser estables y longevas.

Aquella tarde interrumpió una reunión de comité de la junta Telikita de las simulaciones del sector Alpha-364, la cual presidía el científico Tailcod-jair.

— ¿Así que haz osado entrar en la simulación aquella, no? Dijo Kúrus interrumpiendo con gran ímpetu la reunión.

Todos callaron.

Tailcod-jair guardó silencio. Miró a todos y los comandó a salir.

— Déjenos — pronunució haciendo un gesto con la mano derecha. Los demás Telikitas, ancianos todos, salieron en silencio y los dejaron.

— Y no solo eso, sino que han matado a tu avatar. — Dijo Kúrus sobresaltado golpeando la mesa con ambas manos. — ¿Crees que no lo iba anotar? —

Cuando salieron todos, Tailcod-jair invitó a tomar asiento a Kúrus con un gesto amable de su mano.

Kúrus asintió y tomó asiento.

— La simulación Tres cinco cuatro dos del sector Alpha-364 pertenece a mi granja de servidores, Kúrus, tú deberías saberlo. Yo soy el encargado de ella y puedo hacer lo que me plaz… — Y fue interrumpido por Kúrus.

— Sabes que he estado cultivando mis plantas en aquella simulación —

— ¿Ah si? Lo había olvidado — Respondió Tailcod-jair haciendo un gesto de desinterés.

— No tienes permitido programar neurodivergentes en esa simulación Tailcod, lo sabes muy bien —

Tailcod-jair prestó atención y dijo: — Así que un neurodivergente ¿no?... mmmm.. si.. ¿Puedes decirme dónde está?. —

Kúrus al percatarse que Tailcod-jair no sabía nada dijo: — No podrás encontrarlo, he usado mi clave personal, sabes que en mi juventud estuve a cargo del sistema de conexión ¿No? — y dijo alzado la voz — Yo participé en la creación de la interfaz de conexión que nos permite entrar a las simulaciones. Como tu superior te prohíbo volver a entrar a la simulación 3542 sin autorización. Sabes que los experimentos toman mucho tiempo. Los neurodivergentes aún se están probando en aquel planeta semilla, cerca de Andrómeda, aún no está autorizada su manifestación en otras zonas, el código no ha sido testeado todavía. Sabes lo que ocurrió la última vez, no podemos… — Y Tailcod-jair le interrumpió.

— Si, si.. sí sé lo que ocurrió la última vez. Te he dicho que yo no lo he programado. No tengo ni una pizca de responsabilidad en la aparición de este neurodivergente en aquella de tantos trillones de simulaciones que tenemos. —

Y ambos permanecieron en silencio calculando las posibles consecuencias de aquello.

Kúrus dijo: — O alguien de tu equipo lo ha hecho o se ha hecho solo, porque mi equipo no pudo haber sido. —

— !Por favor¡ — se burló Tailcod-jair — No mezcles Mioras con Tangledas. Ambos árboles dan frutos distintos Kúrus. Tu fanatismo te ha llevado a perder la cordura, mi querido superior. Hay que investigar, no debe ser más que un código muerto proveniente de la simulacion principal. ¿Cuándo ha nacido esta simulación? — Dijo apretando unos botones de la mesa y mirando la pantalla de la cubierta. Buscaba información mientras repetía: — 3541, 3542… Por aquí tiene que estar —

Kúrus dijo: — ¿Un remanente del código principal? Imposible. Luego de la purga de la entidad Darkón, el código fue limpiado. Es la versión más limpia que pudimos obtener. Se ha testeado miles de veces, no hay errores. No podemos… escuchame muy bien, no podemos permitirnos otra anomalía como la de aquella vez… Por favor piensa muy bien tus palabras. — Y ambos quedaron en silencio nuevamente.

Kúrus mirando inquisitivo cada gesto de Tailcod-jair, le dijo: — ¿Qué hacías ahí? vamos amigo, puedes decírmelo. Lo he investigado. Lo he visto en los archivos. ¿Has entrado a entretenerte, no? ¿Acaso deseas satisfacer tus deseos sexuales como aquellos enfermos del sector nueve? ¿O acaso te has enamorado? No me digas que ahora eres uno de los Preservistas que piensan que los seres de nuestras simulaciones merecen vivir una vida libre. Esos experimentos nuestra especie los ha hecho por milenios. —

— No seas ridículo — interrumpió Tailcod-jair y guardó silencio.

Kúrus volvió a preguntar: — ¿Por qué a esa simulación en particular? —

— Sólo rutina. Estos meses me toca la inspección de aquella parte del sector. Nada en particular —

Pero Kúrus no quedó conforme con la respuesta y dijo: — Lo he visto ¿Por qué lo ocultas? Has utilizado un avatar no autorizado. ¿Qué experimentos estás llevando a cabo? Deseo leer un informe completo de todos tus movimientos. Lo he visto, has utilizado un avatar de un… —

Y Kúrus presionó otros botones de la mesa y leyó en el holograma: — Un ¿Shidorl?. ¿Shidorl? ¿Qué es esto? ¿Son acaso la entidad que se expresa para leer sobre las líneas temporales? —

— Así es — Respondió Tailcod-jair.

Kúrus hizo un gesto de sorpresa frunciendo el ceño y dijo: — ¿Y qué hacías disfrazado como ellos? ¿Por qué no pediste autorización para usar este avatar? —

— Sólo rutina —

— ¡PERO TE HAN MATADO! — Enfatizó Kúrus — Bueno.. a tu avatar. ¿Cómo has dejado que ocurra esto? —

— La verdad — Dijo Tailcod-jair — En un primer momento pensé que alguien había reprogramado el código o movido los controles de las variables y los pesos de la simulación. Aún estoy investigando lo que pasó. —

— Daría mi vida por saber lo que ocultas — Dijo Kúrus: — Sé que me ocultas algo, te conozco desde hace mucho. —

Tailcod-jair levantó las cejas y miró al suelo. Sentía que estaba perdiendo el tiempo y la paciencia.

Kúrus suspiró diciendo — Vamos a reiniciar esta simulación. Comandaré ahora mismo a volver desde el inicio. —

— ¿Y tus plantas? — Dijo Tailcod-jair.

Kúrus dijo — Las volveré a plantar. Y volveré a elegir otro planeta semilla para cultivar sus mentes. El plan maestro lo es todo. Lo sabes. No todos, pero algunos pensamos que los neurodivergentes son la respuesta, pero tomará tiempo. —

Kúrus chasqueó los dedos para que Tailcod-jair lo mirara y le dijo: — ¿Acaso no quieres salir de esta simulación? ¿Quieres vivir y morir en la nada? Recuerda el inicio de todo. Pudimos ver el ćodigo, lo vimos. Yo estuve ahí… Después tú mismo lo viste. Fue en ese momento cuando nació todo este plan. Sabes que el plan es importante, es vital para entender el todo. —

Tailcod-jair suspiró: — Esto me lo has dicho muchas veces ya. Sé de memoria lo que dirás —

Y Tailcod-jair remedó a Kúrus: — Las simulaciones que hacemos, no son mero entretenimiento. Saber si hay alguien que pueda salir de ellas es vital para entender cómo poder hacerlo nosotros mismos y así conocer a nuestro creador. —

Más tarde, Kúrus convocó una junta extraordinaria para ver el caso de la simulación 3542. Participaron Tailcod-jair como anfitrión de las simulaciones, Kúrus como inquisidor, Kramos y Saliata como testigos y por su puesto, el Gobernador Telikita Mikal.

Los cuatro con uniformes celeste-grises formales, apropiados para la ocasión.

Kúrus habló desde su pequeña y arrugada boca: — Estamos aquí, esta tarde reunidos para discutir el futuro de la simulación 3542. Sector TR-GP. En la cual han ocurrido anomalías extrañas, carentes de sentido. Aquí presente está Tailcod-jair — Y Kúrus lo apuntó extendiendo la mano derecha — El cual ha utilizado un avatar no autorizado para entrar a la simulación —

— ¿No autorizado? — Dijo Mikal con su voz gastada y ronca

— Sí, mi señor — respondió Kúrus

— ¿Quién es el jefe del sector donde se encuentra la simulación 3542? — Preguntó Mikal

Kúrus, en su rol de inquisidor, apuntó a Tailcod-jair.

— ¿Cómo puede el jefe de la simulación, el Telikita a cargo del universo completo dentro de ella, no estar autorizado para entrar? —

Kúrus guardó silencio frente a la elegante, pero simple arremetida de Mikal. Luego dijo. — Esta simulación en particular me pertenece. Señor. Usted sabe que en mi rol de estudiar la neurodivergencia es que tengo a cargo una simulación en cada sector para plantar mis semillas y germinar mis plantas.

— Ah si… si.. tus plantas. Lo recuerdo. — Dijo Mikal — ¿Podrías refrescarme la memoria por favor? —

— Claro, mi señor. — Dijo Kúrus quien permanecía parado al pie de la silla de Mikal, tres escalones más arriba.

Los otros dos Kramos y Saliata, también estaban en altura, pero solamente dos escalones arriba del suelo, resguardando el espacio dedicado al Gobernador, diferenciándolo del resto.

. — Como todos en esta sala saben, el código de mis plantas, hace que nazcan neurodivergentes en las simulaciones donde son plantadas. En cada simulación hay una región destinada para esto. En la simulación 3452, en el sector más periférico de aquel universo existe un planeta semilla en el cual nacen estos individuos —

— Dime Kúrus — Dijo Mikal: — ¿Por qué no simplemente reiniciaste la simulación y nos convocaste ahora aquí? —

— Kúrus trastabilló al darse cuenta que ya no era más el inquisidor, sino más bien el inquirido: — Necesito tiempo para extraer información de la simulación y desplegarla en alguna otra compatible. Llevo más de un año experimentando con cepas nuevas de mis plantas. —

Tailcod-jair pensó: — Está mintiendo. Lo conozco —

Kúrus prosiguió — Aquel planeta semilla tiene cepas genéticas de trillones de especies de su universo.

— Conocemos tu experimento. Lo aprobamos hace poco. — Dijo Kramos que había permanecido en silencio. — También conocemos que es un experimento local que permitiría ver el comportamiento de los neurodivergentes y extrapolar sus resultados a nuestro universo.

— Así es mi señor. — Dijo Kúrus con una reverencia.

— ¿Qué es lo que pretendes? — dijo Mikal con un tono fuerte y seco.

— Está perdiendo la paciencia — Pensó Kúrus y dijo: — Quiero que se le niegue el acceso a Tailcod-jair a la simulación — Mirando a Tailcod-jair. Éste sólo levantó las cejas y miró hacia abajo.

Luego Saliata dijo: Un año… mmm… Aquello debe ser… ummm… aproximadamente unos trece mil o catorce mil millones de años dentro de la simulación. Es mucho tiempo. Se ha detectado un código extraño en esta simulación ¿No es así Kúrus? —

Kúrus no pudo ocultar su frustración, Saliata, Kramos y por su puesto Mikal sabían de la anomalía. Asintió en silencio.

Entonces Mikal dijo a Tailcod-jair — Tú Tailcod-jair, ¿Por qué has entrado utilizando este avatar y no con el indicado y autorizado avatar de los Telikitas? —

— Sólo experimentos locales. Yo solo me apego al plan, al protocolo. No sé por qué Kúrus está tan empecinado en encontrar algo donde no lo hay. —

— ¿Cual era el propósito de tus acciones? — Preguntó Mikal a Tailcod-jair.

— Evitar que se mataran los unos con los otros, mi señor. Como puede apreciar, rutina —

Mikal miró a Kúrus.

Kúrus miró con cara de enfado a Tailcod–jair quien permanecía tranquilo.

— Lo sabré, sabré que me ocultas viejo amigo — Pensaba Kúrus.

Mikal preguntó: —¿Acaso el velo ha sido rasgado en la simulación 3542? —

Kúrus respondió enseguida levantando un dedo: — No, mi señor. No saben que su universo es simulado. —

Entonces Mikal cerró los ojos y juntó sus pulgares con sus dedos índices. Kramos y Saliata hicieron lo mismo.

Finalmente, luego de un par de minutos de meditación en silencio, Mikal suspiró, abrió los ojos y se levantó de su silla, todos bajaron sus cabezas en señal de respeto y Mikal dijo: — Ha pasado mucho tiempo. Catorce mil millones de años en la simulación. Aquellos seres deben terminar su ciclo ahora para comenzar con uno nuevo. —

Kúrus interrumpió levantando tímidamente la mano: — ¿Reiniciarla? Pero señor, creo que podríamos… — Pero fue interrumpido por la voz imponente de Mikal: — No somos Dioses, somos ingenieros, si algo sale mal lo arreglamos, si no podemos arreglarlo lo reiniciamos. Tienes tiempo Kúrus, el tiempo suficiente para rescatar tus datos. Pero la simulación debe ser reiniciada. — Y Mikal se dirigió a Tailcod-jair: — No tengo motivos para impedir el buen trabajo de Tailcod-jair, debemos apegarnos al plan. Puedes seguir desempeñando tus funciones habituales en con normalidad, pero debes utilizar los avatares autorizados, aunque ya poco importa, porque se reiniciará pronto. Ahora vayan en la bendición de Shidarah. — Y todos se retiraron de la sala de forma tranquila.

— ¿Por qué no le dijiste a Mikal sobre el neurodiverente que encontraste? — Le dijo Tailcod-jair a Kúrus cuando ya estaban afuera en el pasillo.

Kúrus respondió: — Lo saben —

— ¿No querías reiniciar la simulación, no es así querido superior? Mira quien de los dos es más preservista ahora… —

Ambos se retiraron a sus aposentos para meditar en lo sucedido.

Más tarde Kúrus caminó hacia la central de comando del sector Alpha. Entró por la puerta principal a la sala de su equipo de tres Telikitas.

Dijo mientras se arremangaba las mangas: — Tenemos que hacer algo rápido. Nuestro movimiento debe ser quirúrgico. Pongan atención. — Y los hizo sentar en una mesa para contarles de su plan.

— Hay un neurodivergente en una zona no programada dentro de la simulación 3542 —

Todos se miraron con sorpresa.

Flavia dijo: — ¿Quien lo ha programado. Tailcod-jair ha sido? —

— Lo conozco hace tiempo. Sé que me miente, pero no con esto… no con esto. Debo entrar de nuevo para tratar de comunicarme con él. Cuando esté lo suficientemente cerca quiero que escaneen su código fuente, quiero todo en detalle —

Todos se miraron y asintieron.

Kúrus continuó mirando uno por uno: — Su nombre es Gene…. — Y guardó silencio para hacer de aquel momento, un momento solemne y cerró sus ojos: — Necesito que me juren por el amor de Shidarah que lo que les voy a contar debe quedar solamente en esta mesa. Los tres

Telikitas que escuchaban a Kúrus juntaron las palmas de sus manos y en una reverencia hicieron el juramento irrompible.

Entonces Kúrus dijo: — Aquel neurodivergente es capaz de entrar en la segunda fase. —

Kúrus se agarró la cabeza con ambas manos.

Todos dijeron al mismo tiempo: ¿La segunda fase? — Y se miraron asustados.

— Si. Es una “especie” de segunda fase temporal que… —

Flavia preguntó: — ¿Y quién ha programado esa segunda fase? —

Kúrus dijo: — Esto es lo más extraño de todo. Esta segunda fase no fue programada en esta simulación. No hay forma de que alguien haya accedido a ella. Fué un código eliminado luego de la purga de la entidad Darkón, hace mucho tiempo. — Y todos se frotaron la cabeza en señal de hastío y duda.

— ¿Entonces cómo es que este neurodivergente puede acceder? —

— Aún no lo sé… por eso necesito que escaneen su código. Quiero ver cuál es su firma digital. Ufff hay tantas cosas que quiero saber. —

Dugmu dijo: — ¿Qué hacemos entonces? —

— Pues lo primero, es mantener esto en secreto. —

Se acercó a la mesa y se inclinó para hablar más bajo. Todos se inclinaron para escuchar: — Nuestro señor Mikal, me ha comandado a reiniciar la simulación 3542, pero debemos impedirlo hasta obtener más datos. Le he dicho que necesito obtener los datos del planeta semilla en donde nacen los neurodivergentes programados. Eso nos mantendrá ocupados por algunos días, pero necesito que se extienda lo máximo posible hasta encontrar alguna excusa para mantenerla viva. —

Todos asintieron al plan.

Lionca preguntó a Kúrus dejándolo boquiabierto y perplejo: — Aparte de… Gene… ¿Hay algún otro neurodivergente en esta simulación? —